Discriminación causa pérdidas por 80 mmdd

Según la Federación Mexicana de Empresarios LGBT (FMELGBT), la discriminación hacia la comunidad de la diversidad sexual cuesta a México 80 mil millones de dólares al año, equivalentes al Producto Interno Bruto de cinco estados del país.

Su presidente, César Casas Ferrer, agregó que con cada derecho ganado solamente en temas de diversidad sexual, el PIB per cápita aumenta 400 dólares, de acuerdo a un estudio elaborado por una universidad de California, Estados Unidos.

“Hasta 80 mil millones de dólares, porque eso es lo que le cuesta la discriminación al país. A partir de ahí las empresas tienen una oportunidad de negocio en una primera etapa, entonces, a partir de ahí entramos a los números azules. La oportunidad de crecimiento es, no se puede medir, gigantesca”, declaró.

A tres años de su creación, la FMELGBT promueve el trabajo de mil 100 empresas mexicanas que brindan sus servicios a 80 corporativos multinacionales.

“Justamente no hemos hecho ningún esfuerzo de comunicación y ya tenemos mil empresas más 80 multinacionales simplemente de boca en boca. Cuando empezamos, nuestro calendario de trabajo, nuestro programa, era crear las relaciones que nos dieran pie a efectivamente dar los servicios. Entonces, incluso antes de que nosotros estuviéramos listos para dar algunos de los servicios, las empresas ya estaban interesadas y fuimos desarrollando y aprendiendo juntos”, agregó.

Como parte del empoderamiento de la comunidad LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual y Transgénero) en el mercado de los negocios, Casas Ferrer presentó nuevos proyectos para apoyar a empresas a iniciar, desarrollar y fortalecer políticas y procesos internos de diversidad e inclusión.

“La federación trabaja por el empoderamiento económico de la comunidad LGBT y también con empresas que son acreditadas como LGBT o con firmas aliadas en el tema; cuando una empresa que cumple con que los accionistas, por los menos en 51 por ciento, pertenecen a la diversidad sexual, nosotros los acreditamos como diversos y los registramos como proveedores minoritarios en una empresa multinacional, que lo incluye en su cadena de suministro”, subrayó.

El plan de trabajo de la federación se desprende de tres programas: talento diverso; proveedor diverso y marketing incluyente.

“Nos gustaría que no fuera necesario nuestro trabajo, ese es nuestro objetivo, lograr la inclusión, pero ahora es necesario; es como pretender que las mujeres hoy ganan lo mismo que los hombres en las empresas. La realidad es que no; si bien la ley no discrimina, las situaciones sociales no son parejas para todos. Entonces, son necesarias organizaciones como la nuestra, que busca justamente generar estas sinergias y este autoempoderamiento para lograr la equidad que la ley nos da”, expuso el activista.

Los servicios con mayor demanda que provee la FMELGBT a los negocios y asociaciones se enfocan en los campos del turismo, la tecnología, el ocio y estilo de vida, de acuerdo con su cofundador.

Tomado de Capital México

La Federación Mexicana de Empresarios LGTB lanza nuevos programas de inclusión

César Casas comenzó impulsa desde 2014 la vinculación entre empresas y la comunidad LGBT. Foto: Especial.

César Casas comenzó impulsa desde 2014 la vinculación entre empresas y la comunidad LGBT. Foto: Especial.

César Casas comenzó impulsa desde 2014 la vinculación entre empresas y la comunidad LGBT. Foto: Especial.Si un niño de primaria sufre bullying en la escuela, sus ganas de estudiar y, después, de trabajar, disminuyen. Comienza a esconderse y a ser menos productivo. En este sentido, la discriminación le cuesta a un país 80 billones de dólares, lo que equivale al PIB de cinco estados de México, dice César Casas, fundador y presidente de la Federación Mexicana de Empresarios LGBT, basado en el estudio Inclusion and Economic Development de The Williams Institute.

La organización, que busca empoderar económicamente a los miembros de la comunidad que se dedican a los negocios, al crear un ambiente empresarial respetuoso y diverso, acaba de lanzar tres nuevas iniciativas para impulsar la inclusión que se centran en la contratación, el desarrollo de proveedores y las estrategias de marketing, informa Expansión.

El primero es Talento Diverso, a través del que miembros de la comunidad suben su currículum a la plataforma. Entre los empleadores que participan en el programa se encuentra IBM. Como parte de este programa, se realizan diagnósticos de las compañías que quieren apostar por la diversidad y a través de Recursos Humanos se les brindan asesorías para establecer las políticas necesarias para ser una empresa incluyente.

El otro eje de las nuevas actividades es vincular a los proveedores que pertenecen a la comunidad con las empresas. “Nuestro objetivo no es segregar y hacer un club de la comunidad LGBT. Nosotros queremos que las empresas sean más diversas y nos incluyan”, explica Casas.

Para este programa, la organización realiza una selección de los negocios inclusivos donde al menos 51% de las acciones pertenecen a miembros del colectivo y se verifica que son útiles para las necesidades de la compañía que desea contratar. Posteriormente, se seleccionan por la calidad de los productos y al final se hacen concursos para que gane la mejor oferta.

La Federación también asesora a las empresas en sus campañas de marketing para dirigirlas a un mercado diverso. Una de sus colaboraciones más importantes fue con Aeroméxico, cuyo resultado fue su campaña publicitaria ‘Orgullosos de volar contigo’.

Casas comenzó a realizar acciones en 2014 para vincular a los empresarios y emprendedores con multinacionales. IBM fue la primera empresa que decidió sumarse a las acciones de la organización.

Hoy, ya cuentan con 80 multinacionales y más de mil afiliados, entre ellos Scotiabank y Google. “Nosotros ayudamos a la comunidad LGBT a empoderarse económicamente, pero ser públicamente miembro de la comunidad no es un requisito. Tú puedes mantenerte anónimo y colaborar con nosotros. Pero las empresas que sí tienen visibilidad ayudan a que alguien que tenga un poco de miedo pueda perderlo y logre ‘salir del closet’”, explica Casas.

Tomado de Cambio de Michoacán

 La comunidad gay reta a las empresas mexicanas a salir del clóset

LGBT y las empresas. Foto: DepositPhotos.
LGBT y las empresas. Foto: DepositPhotos.
LGBT y las empresas. Foto: DepositPhotos.

Autor: José Roberto Arteaga

Desde que era niño, César Casas Ferrer vendía playeras, tazas y todo lo que se encontraba a la mano para comercializarlo. La visión para hacer negocio no lo abandona. Como empresario, él sabe que la unión hace la fuerza y la comunidad de corporativos pertenecientes a la comunidad LGBT (Lesbianas, Gay, Bisexual y Transgénero) tiene el mismo poder.

“Hay empresas que aún no están listas para salir de clóset o hablar abiertamente de sus políticas de inclusión laboral, pero ya lo estamos trabajando”, asegura en entrevista César Casas Ferrer, presidente y cofundador de la Federación Mexicana de Empresarios LGBT (FMELGBT).

El empresario mexicano pelea para que la diversidad sexual sea incluida en el sistema económico mexicano, sobre todo, en la atracción de talento sin ningún prejuicio por una preferencia.

En la FMELBT “nuestra materia prima son los empresarios, a los cuales les ayudamos en temas de capacitación, conexiones a nivel nacional e internacional, para que se desarrollen y crezcan”, dice Casas Ferrer.

La organización cuenta con más de 1,000 empresas afiliadas que son grandes, medianas y pequeñas en su tamaño en el país. Además, trabaja con 80 corporativos multinacionales, es decir, casi 1,100 empresas trabajan con esta federación.

La FMELGBT espera que en dos años pueda duplicar el número de empresas lo componen para mejorar la red de firmas aliadas. IBM, Google y Scotiabank creen en los beneficios que puede generar la unión de empresas que se visten con la bandera de arcoíris.

Hoy, la promesa es visibilizar a las empresas incluyentes para atraigan talento diverso y que sean atractivas para comercializar productos y servicios en un segmento de alto poder adquisitivo.

El valor del mercado LGBT en México ascendió a 65,000 millones de dólares, de acuerdo con estimaciones de LGBT Confex, la organización más importante de Latinoamérica dentro de la comunidad.

EMPODERAMIENTO ECONÓMICO

César es originario de Orizaba, Veracruz. A sus 37 años de edad, el joven veracruzano comprende que las empresas deben estar abiertas a la diversidad sexual. Cuenta con dos licenciaturas y dos maestrías: experto en comunicación audiovisual, publicidad y relaciones públicas, así como multimedia.

En el Tec de Monterrey, el joven mexicano intentó abrir el primer grupo LGBT de la institución universitaria, pero comprendió que no era el tiempo adecuado para que la comunidad estudiantil abrazara la iniciativa.

El empresario ha comprendido que el mundo de los negocios puede tener un poder incluyente. “Siempre he tenido alguna actividad comercial”, dice con una sonrisa.

Un grupo de amigos empresarios se reunía para intercambiar las mejores prácticas en sus organizaciones. En 2014, la Cámara de Comercio LGBT de Estados Unidos hizo una investigación sobre el país, la cual los llevó a conocer parte de la comunidad homosexual mexicana. Así nació la FMELGBT.

Desde 2014, la FMELGBT trabaja en los temas de inclusión con un abanico de opciones de diversidad sexual e inclusión. “Llevamos a que el talento diverso exista en su organización e incluya a los proveedores minoritarios”, asegura.

El propósito es que la comunidad LGBT se empodere económicamente a través de la creación de empresas o trabajando en algún lugar.

“Queremos que personas de la diversidad sexual suban su currículum a la bolsa de trabajo y que busquen talento”, asegura César Casas.

ALIADOS DE LA DIVERSIDAD

IBM es socio fundador de la FMELGBT por la labor de asesoramiento que ha tenido en otros países en temas de diversidad y trabaja con Scotiabank en diversas actividades de la comunidad gay de distintos países.

Por su parte, Google es un aliado en temas de educación y capacitación de la red de afiliados en temas.

“Las empresas tienen mucho interés y las cosas se dan de forma orgánica, aunque no todas las empresas están interesadas entrar en temas de diversidad”, explica el ejecutivo.

Además, se suman proveedores considerados minoritarios que puedan atender a las empresas con políticas incluyentes. Sobre todo, en temas de marketing y cualquier comunicación que vaya fuera de la empresa.

El organismo se encarga de brindar soporte al Consejo Mexicano para Prevenir la Discriminación (Conapred) y junto a otras organizaciones se mantiene cercano a la Secretaría de Gobernación (Segob) para el Día Nacional de los Derechos Humanos.

César no se cansa de promover la diversidad sexual. Fue director de producción de la película Cuatro Lunas y, en la actualidad, el empresario es propietario de la revista Betún.

César Casas Ferrer asegura que las empresas que no tengan políticas de inclusión se van a quedar atrás y se van a volver obsoletas. Es el momento de salir del clóset. “El gran reto es que las corporaciones mexicanas que le pertenecen a familias nacionales sigan con el miedo a que sus productos o servicios no se vendan.”

Tomado de Alto Nivel.